viernes, 16 de septiembre de 2011

LA IMPORTANCIA DE ADQUIRIR EL HÁBITO DE LECTURA EN LA ADOLESCENCIA Y EN EDAD PREESCOLAR


La cultura, sin duda es la encargada de formar mejores personas y, ¿Qué mejor acceso a esta que a través de un libro?  más aún si hablamos de una lectura a temprana edad que incentive el interés de niños en edad preescolar y jóvenes adolescentes que ayude a dar un mejor uso del lenguaje, a tener una mejor relación con el ambiente y a conocer el mundo a través de ilustraciones o historias cercanas a la vida cotidiana. 

La importancia de la lectura en edad preescolar:

La lectura, fundada en la literatura  es sin duda una gran fuente de conocimiento, que abre puertas a un mundo de pensamientos, fantasías e ideas  que plasma el autor. Inculcar el hábito de la lectura infantil no solo por conocimiento sino por incentivar la entretención del niño a este tipo de actividades que fortalezcan la capacidad de pensar, memorizar, culturizarse y aprender de una forma diferente creando espacios de esparcimiento que intencionalmente  establece una relación a futuro con los libros.
Los cuentos infantiles, fábulas, poemas, novelas  y demás géneros literarios crean en los niños de edad preescolar imaginación, valores y hábitos para relacionarse en la sociedad. Interactuar con la gente, pluralizar el vocabulario y educarse sobre los temas que más llamen su atención. 

Literatura en jóvenes Vs Nuevas Tecnologías

La inmediatez e interacción que nos ofrecen las nuevas tecnologías, el hecho de copiar y pegar rápidamente la información que plasman las diferentes páginas web, Autores de libros, noticias y ahora las herramientas multimedia que facilitan el trabajo de comprender algún tema en especifico a través del audio y video, aparentemente son enemigos de la lectura tradicional. Tiene que ver con situaciones de tiempo, espacio y acceso. Es decir, mientras en la web un joven accede desde su laptop en la comodidad de su casa a cualquier tipo de información sin restricción y a un bajo costo, por otro lado un libro tradicional requiere movilizarse a una biblioteca o librería, además requiere tiempo para culminar su lectura y a un costo superior al de la internet. Docentes y padres de familia pueden sentir que no hay nada que hacer para imponer la lectura tradicional no como una obligación sino como una herramienta que haga parte de la vida del joven, que se convierta en un HÁBITO y no en una pesadilla. Así entonces hay mucho por hacer.
Por lo anterior, es importante establecer desde pequeños la importancia de leer, crear el hábito y establecer horarios de lectura.

 Tips: 

-          Incentivar la compra de libros mensual o trimestral, incluir en el mercado como artículo importante un libro con temáticas interesantes para el adolescente.
-          Establecer la lectura como encuentro familiar
-          Adecuar espacios en el hogar que permitan desarrollar una lectura cómoda, tranquila y  sin interrupciones.
-          Adecuar el uso de bibliotecas en el hogar ordenadas para facilitar la búsqueda de la información.
De este modo, usted como padre de familia o docente puede inculcar la lectura desde temprana edad para no tener que luchar con esta inmediatez mediática en edades más avanzadas. Ver la lectura como un espacio de diversión es la clave del éxito para lograr adquirirla como HÁBITO.
Desde otro punto de vista, hay que tener en cuenta el libro que el niño en edad preescolar o joven vaya a leer. Es decir, que tipo de lenguaje maneja (para no ser aburrido o inentendible), que tipo de letra e ilustraciones se maneja para cautivar la atención de nuestros hijos o alumnos, que tan extenso es y que interactividad maneja el texto para mantener inmerso al lector. 

La importancia de la cultura en niños y jóvenes por parte de profesores y alumnos 


La cultura y el hábito en la niñez y juventud, también se define por el liderazgo que padres y docentes inculquen desde el hogar y espacios académicos dándole un sentido más casero, más personal a este tipo de práctica.  

Los padres de familia deben involucrar en su ardua rutina de formación, espacios de lectura en familia desde “la cuna”  haciendo la lectura parte de la vida del menor, logrando que en una edad más avanzada este busque libros y lea  por voluntad propia. Así mismo los docentes deben aprovechar su aula de clases para desarrollar talleres que requieran comprensión lectora, análisis de historias, representación de novelas y demás actividades que involucren el hábito de leer en un 90%.
La comunicación entre profesores y  alumnos definirá se éstos se interesarán o no. Métodos de distinta índole pueden ser usados que funcionarán aún mejor, si antes de ser usados son estudiados para saber cómo son utilizados, así lograran persuadir de mejor manera.



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