martes, 3 de enero de 2012

¿REALMENTE EXISTE LA ADICCIÓN A LA VIDA LABORAL?

En la actualidad, las únicas adicciones que existen no están precisamente relacionadas con sustancias químicas o psicoactivas, además de las adicciones tecnológicas, también encontramos casos en la sociedad como la dependencia laboral o adicción al trabajo. Pues muchos profesionales no establecen límites entre la vida profesional y la vida personal, mesclando día tras día, los conflictos que reciben del trabajo con su vida familiar.

Ser un buen trabajador y tener un sentido de responsabilidad alto es una virtud que no se puede negar. Pero romper con los límites puede convertirse en un conflicto psicosocial que afecta no solo las relaciones interpersonales sino familiares, ocasionadas por la falta de interés, perdida de atención en los asuntos de familia e inconsistencias en el Rol que se desempeña en la familia. Así mismo puede llegar a generar conflictos en la organización generando un clima laboral inestable entre los empleados.

Esta clase de adicciones afecta principalmente a los hombres, aunque en los últimos años se ha incrementado entre las mujeres y se calcula que el 20% del total de la población trabajadora presenta signos de este trastorno laboral.

Así mismo, en países como España, se estima que el 10% de la población genera adicción al trabajo, mientras que la OIT afirma que el 8% de la población española dedica aproximadamente 12 horas al día a su profesión con el fin de huir de sus problemas personales, lo cual causa entre muchos de ellos enfermedades cardiovasculares y problemas sociales.

Algunos de los síntomas que señalan cuando una persona padece esta adicción son:

- Los adictos presentan una necesidad de trabajar permanente y no disfrutan otra actividad externa, más que su oficio laboral.

- Mantienen una idea marcada de miedo a perder el trabajo.

- El sentimiento de inferioridad es constante.

- Dificultades para relajarse después de trabajar durante un largo periodo de labores.

- Necesidad de tener el control del trabajo, sentimiento de incomodidad cuando las cosas no se hacen a tiempo o no dependen solo de esa persona, sino de un trabajo en equipo.

- Incapacidad para trabajar en equipo o delegar tareas a subordinados.

Este trastorno afecta generalmente a personas que poseen problemas económicos, necesidad de reconocimiento laboral y obsesión por tener control sobre las labores encomendadas.

Ana María Hernández, consultora de la compañía Proyección Profesional de RR HH asegura que el individuo que padece este trastorno está centrado en sí mismo y en sus propias necesidades.

En algunos casos, las organizaciones no tienen en cuenta el cargo y las funciones que allí se desempeñan con el perfil del empleado, generando este tipo de dependencias. Para ello, lo ideal es delimitar y crear un listado preciso acerca de las funciones que se desarrollan en los diferentes cargos, con el fin de no mezclar labores, no sobrecargar a los empleados y generar responsabilidades propias.

Existen factores de riesgo como:

  • Presiones económicas y familiares.
  • Temor a perder el trabajo.
  • Rivalidad entre empleados.
  • Necesidad de conseguir el éxito y el puesto deseado.
  • Incapacidad para negarse ante un jefe sobre peticiones que pueden bien posponerse para el día siguiente.
  • Falta de organización, que permite la acumulación y sobresaturación del trabajo.
  • El ambiente familiar problemático que hace que el trabajador no quiera llegar a casa.
  • La ambición excesiva por el poder, el dinero y el prestigio.

Lo ideal para combatir esta enfermedad, es consultar las posibles soluciones y tratamientos con Psicólogos y Psiquiatras profesionales, encargados de aliviar con psicoterapia este problema común en la sociedad actual.

Por otro lado, es necesario comenzar a organizar las preferencias y dar el espacio indicado a las tareas tanto de la empresa como las de la familia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada